Cada vez más personas están dejando de lado el shampoo líquido para pasarse al shampoo sólido. Aunque al principio puede parecer una novedad, este cambio tiene un impacto positivo en nuestra rutina de cuidado, el medio ambiente y también en el bolsillo. Acá te contamos las razones clave para darle una oportunidad.
Ventajas del shampoo sólido
- Reducción de residuos plásticos: La mayoría de los shampoos líquidos vienen en botellas plásticas que terminan generando toneladas de desechos. Los shampoos sólidos, en cambio, se venden sin envase o con empaques reciclables y biodegradables, ayudando a disminuir el uso de plástico.
- Ingredientes más naturales y menos agresivos: Los shampoos sólidos suelen estar formulados con ingredientes naturales, como aceites vegetales y extractos botánicos, que son suaves para el cuero cabelludo y menos dañinos para el medio ambiente.
- Mayor duración: Un shampoo sólido bien cuidado puede durar entre 2 y 3 veces más que una botella de shampoo líquido. Esto significa menos compras y un ahorro considerable a largo plazo.
- Ideales para viajar: Al ser compactos y sin líquidos, los shampoos sólidos son fáciles de llevar en el equipaje de mano y ocupan menos espacio, evitando los problemas de derrames y restricciones en aeropuertos.
El ahorro con el shampoo sólido
Cambiarse al shampoo sólido no solo ayuda al planeta; también es un beneficio para el bolsillo. Cada barra suele durar de 60 a 80 lavados (dependiendo del uso), mientras que una botella de shampoo líquido estándar rinde entre 20 y 30 lavados. Al elegir shampoo sólido, necesitás comprar con menos frecuencia, ahorrando tanto en producto como en envíos, lo cual suma ahorro mes a mes. Además, un shampoo sólido de buena calidad conserva sus propiedades sin desperdiciarse cuando se usa correctamente, estirando aún más su vida útil.
Impacto ambiental de los shampoos sólidos
El shampoo sólido reduce el impacto ambiental de varias formas:
- Menos emisiones de carbono: Al ser compactos y ligeros, los shampoos sólidos son más eficientes de transportar, lo cual disminuye las emisiones de CO₂ a lo largo de toda la cadena de distribución.
- Menos consumo de agua en la producción: Los shampoos líquidos tienen hasta un 80% de agua en su composición, lo cual implica una alta demanda de este recurso en su fabricación. En cambio, los shampoos sólidos contienen concentrados de ingredientes activos y requieren mucha menos agua para producirse.
- Sin químicos contaminantes: Al no llevar sulfatos, parabenos ni silicones, los shampoos sólidos no liberan al agua residuos químicos agresivos que contaminan ríos y océanos, protegiendo así los ecosistemas acuáticos.
Los ingredientes cuestionables de los shampoos líquidos tradicionales
Muchos shampoos líquidos contienen químicos que pueden ser perjudiciales para la salud del cabello y el medio ambiente. Algunos de estos ingredientes son:
- Sulfatos (como el Sodium Lauryl Sulfate, SLS): Son agentes de limpieza que generan mucha espuma, pero también pueden eliminar los aceites naturales del cuero cabelludo, causando resequedad, irritación y, en algunos casos, caspa.
- Parabenos: Utilizados como conservantes, se ha cuestionado su seguridad a largo plazo, ya que pueden ser absorbidos por la piel y han sido relacionados con efectos negativos sobre la salud.
- Siliconas: Comunes en shampoos para dar una textura sedosa y brillante, las siliconas pueden acumularse en el cabello y crear una capa que impide la hidratación natural, volviendo el pelo opaco y sin vida.
- Fragancias sintéticas: Estos compuestos pueden causar alergias y sensibilidades en algunas personas, además de contribuir a la contaminación del agua, ya que no siempre se descomponen fácilmente en el ambiente.
El shampoo sólido, al evitar estos ingredientes, ofrece una limpieza más natural y suave, cuidando la salud capilar sin dañar el entorno.




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